Los rulos que resbalan en mis manos,
ya no son tuyos
Y en este cuarto que no es mío,
con esta mujer que no es de nadie
Y es de todos,
Te recuerdo
Como no puedo preguntar en qué andas,
me vuelvo a mirar
si la otra mujer
se vistió, ya se fue
Pero no,
espera a que la puerta
(que abre incluso sola)
la abra yo...
Tus rulos, que rebotan en las manos
de otro hombre
ya no son tuyos,
Ya no son míos
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