domingo, 5 de febrero de 2012

Si la mesa hablara...

Dos codos sostenían la mitad mas leve de tu cuerpo


Dos manos me impulsaban hacia adelante.


Pero,


el punto de equilibrio siempre fue ese beso,


piedra fundamental del arco del triunfo que formamos


para que frente a nuestra indiferencia


desfilaran:


los payasos y los vencidos,

las actrices jubiladas,

los gritos equivocados,

las aves de paso,

las companías nefastas,


y


con la pasarela ya vacía,


redistribuimos el peso,


intensificamos la mirada,


saboreamos el beso.

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